El crecimiento armónico de un sujeto en los diferentes ámbitos, educativo, social, de pareja, laboral, pone en jaque y requiere una flexibilización y mejoramiento de los vínculos internalizados, ya que estos se reproducen espontáneamente en el mundo exterior. En el ámbito laboral se reproduce especialmente el vínculo internalizado con la figura paterna; en el plano emocional y de pareja, el vínculo internalizado con la figura materna y en lo social el vínculo internalizado con los hermanos.
Los tratamientos individuales, de pareja y familia desde la Terapia Vincular-Familiar están centrados en el aprendizaje de la comunicación, la exclusión de todas las formas de maltrato físico, psíquico y emocional y el trabajo de diferenciación y desmimetización con las historias de nuestros padres y abuelos.
El abordaje de situaciones familiares es posible partir de la presencia de uno solo de sus componentes, que poco a poco convoca a los otros miembros de la misma. A la vez, siempre que sea posible se propone la invitación e inclusión de los conyugues, parejas, padres o hijos en los tratamientos individuales para favorecer la diferenciación y mejoramiento de la comunicación. |